
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
A LAS Y LOS SENADORES DE LA REPÚBLICA
A LA SOCIEDAD EN GENERAL
La Universidad Autónoma de Querétaro expresa su preocupación por la aprobación por parte de los diputados federales, del dictamen de Ley General de
Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación (LGHCTI), habiéndose realizado apenas dos de los siete parlamentos abiertos a los que se habían comprometido.
Este proyecto de Ley pasa así a la Cámara de Senadores, con grandes defectos y carencias, mismos que colocan en condiciones de indefensión a las y los
investigadores científicos presentes y futuros, en tanto presenta las siguientes características:
1. Es una Ley centralista, que pretende establecer un control del desarrollo científico desde la Federación, sin participación de los gobiernos estatales. En su
consejo nacional no incluye ninguna representación de las universidades o centros de investigación, lo que significa que las decisiones de desarrollo del
conocimiento en México estarán supeditadas a los intereses del Poder Ejecutivo en turno, a través de las secretarias de Estado.
2. No hay compromiso para un presupuesto base; por el contrario, elimina la meta de presupuesto del 1% del PIB nacional a invertir en ciencia y tecnología,
determinada por la ley actual.
Establece únicamente un presupuesto mayor al del año inmediato anterior, lo que no garantiza suficiencia ni progresividad.
3. La propiedad intelectual de las investigaciones apoyadas por el Conacyt se la adjudicará a este mismo organismo, desconociendo la participación de las
instituciones en la generación de los proyectos; además de que no cuenta con mecanismos para explotación de propiedad intelectual y desmotiva a las y los autores.
4. Ejerce discriminación contra las y los investigadores de las universidades particulares, excluyéndolos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
5. Transgrede la autonomía de los centros públicos de investigación; no se reconoce su organización y pretende controlar la toma de sus decisiones.
Una vez más, las y los diputados federales hicieron caso omiso de las recomendaciones de científicas y científicos, universidades públicas y privadas, así como
centros de investigación; quienes en múltiples foros y encuentros pusieron de relieve las deficiencias de la iniciativa presentada.
Solicitamos a la Cámara Alta que haga valer sus facultades y detenga el proyecto de ley hasta que se efectúen los parlamentos abiertos y se revise
de manera integral el texto propuesto de la legislación.
México sí necesita urgentemente una nueva ley de Ciencia y Tecnología, pero en la que se establezca un sistema que permita avanzar como país en
el desarrollo del conocimiento y la innovación a la par y que, como sí sucede con la iniciativa actual, no nos ponga en desventaja con el ámbito internacional.
EDUCO EN LA VERDAD Y EN EL HONOR
DRA. TERESA GARCÍA GASCA
RECTORA
Querétaro, Qro. abril 28, 2023