
· Desde 2012 colabora con la Conanp para lograr este objetivo, al que se han sumado estudiantes de esta Casa de Estudios, principalmente de nivel posgrado.
Luego de más de 30 años de que en el país no se registrara el nacimiento en vida libre de algún lobo mexicano, en pasadas fechas se confirmó el hallazgo de una camada de cinco crías de esta subespecie en riesgo de extinción, las cuales fueron paridas en condiciones silvestres dentro del territorio nacional.
A decir del Dr. Carlos Alberto López González, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Naturales (FCN) de la Universidad Autónoma de Querétaro, este hecho representa la posibilidad de que pueda recuperarse el mamífero clasificado en la Norma Oficial Mexicana 059 como extinto en vida libre.
“Esto es importante por el sólo hecho de que debe estar presente, es uno de los animales más imponentes que uno puede observar, carismáticamente hablando, tiene una gran presencia y porte. Debe ser un orgullo mexicano, tal como es el águila real”, expresó.
Se estima que en el mundo hay alrededor de 350 ejemplares de lobo mexicano. De esa cifra, alrededor de 80 están en el país y son parte del programa de conservación que desde años atrás implementa la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el grupo de expertos en Lobo Mexicano, con el objetivo de mantenerlos en cautiverio y preservar su diversidad genética para que ésta no desaparezca, además de seleccionar algunos ejemplares como candidatos para el programa de reintroducción a la vida libre.
Detalló que, en 2012, el Alma Máter queretana se sumó a esta iniciativa y en diciembre de 2013, luego de varios intentos, se reincorporó a una pareja de lobos a un entorno silvestre que se ubica en la Sierra Madre Occidental, el cual fue propicio para su reproducción.
A partir del proyecto “Monitoreo y manejo de la población reintroducida de lobo mexicano” que encabeza el Dr. López González, pudo corroborarse tal información, que genera expectativas positivas respecto a que esta especie retome su lugar en un hábitat natural del territorio nacional.
Pues, comentó, que desde hace 16 años en Arizona y Nuevo México, Estados Unidos, se ha logrado establecer una población que a la fecha cuenta con 83 ejemplares en vida libre gracias a la labor de conservación del Servicio de Caza y Pesca de Estados Unidos, incluyendo agencias estatales y organizaciones civiles. Sin embargo, puntualizó que “esos individuos no pueden llegar a nuestro país, pues si se salen de cierta zona son capturados y reintegrados, lo que no es favorable para que estos animales puedan colonizar México”.
Por ello, el universitario destacó la trascendencia de los esfuerzos que se despliegan en este proyecto, mediante el cual se realizarán acciones para que crezca la población de estas crías mexicanas recién nacidas.
“Tener a siete individuos en vida libre no es suficiente, lo ideal es llegar a un momento en el que se tenga una población autosustentable, es decir, que ya no tengamos que estarla suplementando ni reintegrándoles animales de cautiverio, y que los que estén reproduciéndose, todos sean de vida libre. Eso sería lo ideal”, indicó.
El Dr. López González reconoció que para esto se requiere de un gran apoyo de pobladores y productores locales, así como de la vinculación con disciplinas sociales para abordar desde distintos frentes y estrategias la conservación de este mamífero que ha sido estigmatizado.
Es así que el Alma Máter queretana seguirá colaborando con esa iniciativa en la que se cuenta con estudiantes, principalmente, de la Maestría en Recursos Bióticos y del Doctorado en Ciencias Biológicas, así como de la Licenciatura en Biología que se imparte en la FCN. Esto, dijo, representa una gran oportunidad para su formación, debido a que no hay otro proyecto como éste en México y el conocimiento y experiencia que adquieren, pueden ser transferibles a distintas especies o situaciones semejantes, que en otro sitio sean necesarias de abordar.