Los universitarios encomendaron a los pobladores hacer memoria, a través de las palabras que aprendieron.

Estudiantes de distintas unidades académicas de la Universidad Autónoma de Querétaro clausuraron la quinta brigada de alfabetización de adultos “José Emilio Pacheco”, del proyecto “Sí podemos”, el cual se llevó a cabo del 21 de junio al 25 de julio y en el que trabajaron alrededor de 20 alumnos de esta Casa de Estudios, con el propósito de enseñar a leer y a escribir a los habitantes del municipio de San Joaquín.

La ceremonia se realizó en la comunidad de Santa María de Álamos, la cual formó parte de la Zona Norte, además de La Zarza, Puerto La Zarza, San Agustín, San José Carrizal y Tierrita Blanca; mientras que, la Zona Centro se conformó por las localidades de Los Herrera, San Cristóbal, Nuevo San Joaquín y Santa Ana. Sitios en los que desarrollaron acciones de alfabetización y distintos talleres con los niños.

El Mtro. Gonzalo Guajardo González, director de Vinculación Social, en representación del Dr. Gilberto Herrera Ruiz, rector de esta Casa de Estudios, aseguró que además de hacer producir a la naturaleza, algo fundamental del ser humano es el lenguaje, mediante el cual se establece una relación; éste, dijo, puede darse de varias maneras, entre ellas la palabra que se escribe, y “Sí podemos” es un proyecto que comenzó a planearse hace seis años, para llevar a las comunidades queretanas el vocablo escrito.

“Los que ahora saben escribir y leer avanzan un proceso más en el dominio del lenguaje, no sólo el que se habla, sino el que se escribe y se lee”.

Señaló que los lugareños enseñaron a los universitarios lo que realmente es el encuentro humano; “por eso, compartimos la palabra, este lazo humano que es necesario para todos. Por fortuna nos encontramos con personas maravillosas que saben entregarse como seres humanos y unir fuertemente estos lazos. Los jóvenes quedan comprometidos de por vida; agradecemos que nos acepten, sin ustedes la Universidad no tiene sentido, pues la UAQ existe, sí y solamente sí, para la población”.

En su oportunidad, el Mtro. Antonio Flores González, representante institucional del proyecto “Sí podemos”, agradeció a los habitantes de las comunidades, por abrir las puertas de sus casas, corazones y mentes durante cinco años consecutivos.

Afirmó que es una labor que surgió con estudiantes de la Licenciatura en Sociología, que tenían la inquietud de que la Institución estuviera cercana a las necesidades de la gente. Invitaron a más alumnos y durante cinco años han participado compañeros de todas las Facultades e incluso de diversas instituciones educativas.

“Estas acciones constituyen un espacio muy importante que permite el encuentro, el contacto, el diálogo y el aprendizaje mutuo entre la comunidad universitaria y los habitantes de San Joaquín. Se da creación de afectos y de conocimientos y además del agradecimiento, sigue el compromiso, pues cuando los alfabetizadores regresan al aula de clases lo hacen con otra mentalidad, no sólo pensando en libros, sino en los problemas que aprendieron al convivir con ustedes y regresan con más claridad de qué función y qué objetivo tienen las carreras que están cursando, con su corazón y su cabeza en las comunidades y en los problemas reales”.

Los alumnos reconocieron la hospitalidad de los habitantes de las comunidades. Cruz del Carmen Peña Mayorga, coordinadora de la Zona Norte, expresó que los alfabetizadores creían que iban a enseñar, pero los días en San Joaquín les demostraron que era al revés.

“Nosotros aprendimos cómo se vive por acá: a talachar, hacer tortillas, a picar, agarrar la guadaña, a caminar en las veredas y en los surcos, a bailar, a querer a la tierra y éste, pienso, es el aprendizaje más valioso que nos hemos llevado, en las manos y en los pies, en los ojos, en los sueños; y ahora que conocemos el sueño por el cual se trabaja y que muchos compartimos –el de mantener la tierra y toda la vida sobre ella- tenemos trabajo también donde vivimos, cada uno a su forma.”

Por último, a los pobladores les encomendó el trabajo de hacer memoria, a través de las palabras que aprendieron.