Investiga universitaria deterioro cognitivo a causa de la esclerosis múltiple

Con la finalidad de investigar el deterioro cognitivo en pacientes con esclerosis múltiple y su relación con los niveles séricos de vitamina B12 y folatos, Jocelyn Moreno Camacho, estudiante de la Maestría en Ciencias de Neurometabolismo de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), analiza dicho tema con apoyo del Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (FOPER).

 

A decir de Moreno Camacho, se trata de una enfermedad autoinmune que compromete al Sistema Nervioso Central, situación que ocasiona una degeneración progresiva del paciente. Es conocida como la “enfermedad de las mil caras” debido a que los síntomas que manifiestan los pacientes son diferentes entre ellos. 

 

Actualmente, en el estado de Querétaro 15 de cada 100 mil habitantes la padece; sin embargo, esta cifra está subestimada. El diagnóstico de la enfermedad es a través de resonancia magnética y por la sintomatología que puede llegar a padecer el paciente. Esta enfermedad merma su calidad de vida, en diferentes ámbitos como salud, interacción social, laboral, entre otras.

 

Se ha observado que una de las afectaciones más importantes es la cognición “es un síntoma invisible en los pacientes, se le ha denominado el `síntoma fantasma´, dado que no forma parte del diagnóstico clínico de la enfermedad. Nosotros notamos que los pacientes tuvieron en un inicio problemas de memoria muy fuertes, hay ocasiones en las que se les olvida llegar a la clínica; por ello se hicieron evaluaciones para conocer el área afectada y cómo ayudarlos”, manifestó.  

 

Detalló que en la actualidad es una de las principales causas de incapacidad en adultos jóvenes. Agregó que algunos de los problemas asociados a dicho padecimiento es la afectación al aprendizaje, así como la falta de memoria y atención, disminución en la velocidad de procesamiento, lenguaje, entre otras, lo cual podría estar asociado con la disminución en los niveles séricos de vitamina B12 y folatos, la cual se encuentra en algunos alimentos.

 

“Estos dos vitaminas están relacionadas con la mielinización del cerebro, proceso en el que se forma una vaina de mielina alrededor del axón el cual es el eje de la neurona; la enfermedad es autoinmune desmielinizante, es decir, se pierde la capa protectora y la transmisión nerviosa es afectada, por lo que los pacientes llegan a tener diferentes padecimientos. Estas vitaminas no van de forma directa, sino indirecta, son intermediarias para que otra proteína haga la función”, precisó. 

 

Hasta el momento se ha logrado una evaluación de 28 pacientes con esclerosis múltiple, mismos que fueron sometidos con anterioridad a pruebas para descartar algún trastorno psiquiátrico. Posteriormente, para evaluar el deterioro cognitivo se emplearon las entrevistas del Examen Mínimo del Estado Mental (MMSE, por sus siglas en inglés) y la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA, por sus siglas en inglés).

 

“Para la cuantificación de vitamina B12 y folatos se les efectuó una punción venosa y la muestra obtenida fue analizada por un sistema de electroquimioluminiscencia. De acuerdo a los puntajes obtenidos los pacientes presentaron deterioro cognitivo, principalmente aquellos diagnosticados con esclerosis múltiple recurrente-remitente. Las áreas de mayor afectación fueron visual, espacial, ejecutiva, atención, memoria y lenguaje. En cuanto a la cuantificación de vitaminas no se encontraron deficiencias; sin embargo, algunos de estos pacientes presentan concentraciones bajas de estas vitaminas”, señaló.

 

Jocelyn Moreno indicó que este año continuará con su investigación, para lo cual se realizarán evaluaciones específicas con base a las necesidades de cada paciente. Ante esta situación exhortó a la sociedad en general a acudir a la Clínica del Sistema Nervioso de la Facultad de Medicina de la UAQ, con la finalidad de someterse a las pruebas y conocer si padecen tienes problemas en su cognición o no.

 

De acuerdo con la universitaria esta línea de investigación la inició la Mtra. Ana Laura Hernández Ledesma. El proyecto está bajo la dirección de la Dra. Adriana Jheny Rodríguez Méndez, del Laboratorio de Neuroinmunoendocrinología de dicha unidad académica.